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CASA E
ALMERÍA

La vivienda se proyecta como dos volúmenes superpuestos. Como una especie de araña la zona de día ancla la vivienda al terreno a  la vez que soporta el área de noche. En los laterales sendos belvederes permiten una visión lejana a la vez que resuelven el acceso tanto peatonal, como en vehículo.
La marcada horizontalidad de la volumetría propuesta enfatiza la línea de horizonte lejano, adaptando la proporción anchura – altura a la distancia del espectador dentro de los márgenes del podio.

La pureza blanca de las láminas de hormigón se adecúa de forma correcta a las elevadas temperaturas de la zona, a la vez que su elevada inercia térmica permite recuperar parte de ese calentamiento durante las horas nocturnas.

Se dibuja una planta sensiblemente rectangular, que aglutina un amplio programa de forma compacta. La escalera y el atrio interior centrado distribuyen las estancias, jerarquizando usos, con todos los espacios abriéndose al jardín. Esa comunicación
queda disimulada en la parte posterior de la vivienda, dotando de mayor intimidad los dormitorios.