PROYECTO AQUAVAI

A Q U A V A I | c o m p e t i t i o n | 1 s t p l a c e

“Una piscina en la Playa de la Concha-Compostela. ¿En la playa? (!)

Frente al esplendor del océano, nunca una piscina dejará de ser una fantasía, una representación del deseo de poseer parte de aquello que no podemos dominar – el mar!, una atracción que, sin embargo, no podrá sustituir ni eclipsar la presencia del mar.

La nueva atracción de agua de la playa debe su existencia a la presencia incontrolable de un agua mayor. Conscientes del tesoro que baña la ciudad, el Ayuntamiento de Vilagarcía de Arousa, en su Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible (EDUSI 2020), determinó que el legado de Neptuno pasaría por crear y domesticar una pequeña porción de agua para disfrute de la población.

Y si el mar es tan valioso más allá de lo que produce, si su presencia nos es tan necesaria, si su visión nos salva, ¿cómo podemos interponer alguna presencia entre él y la ciudad? La propuesta de la piscina tendrá entonces que ser delicada, silenciosa, epitelial…casi imperceptible.

Una vez en la playa sentimos la inmensidad de un agua viva que abraza la geografía sobre la mirada de una ciudad inmóvil.

Nada deberá perturbar el silencio del arenal. El arenal de colores ocres, salpicado por las acículas de los pinos, por el ocre oxidado del paseo marítimo – colores antiguos, secos, maravillosos! Cualquier construcción en la arena entre el paseo y el mar podrá desestabilizar el equilibrio de la sublime vista que Neptuno trae a Vilagarcía.

Bien, tenemos dos premisas, la propuesta deberá ser silenciosa y epitelial.

¿Y qué forma deberá tener la piscina?

Estamos en la playa, en la arena. De un lado, una línea de paseo; de otro, la línea curvada, en una sutil diagonal, que los ojos no consiguen intuir. La percepción del usuario es de una secuencia de fajas paralelas: agua, playa, ciclovía, paseo y cierres de las viviendas.

Hechos! Ninguna subjetividad, ninguna fantasía, ningún motivo más allá de las evidencias deberá perturbar este orden. Ningún deseo aleatorio podrá violar la placidez de la arena. Nada podrá afectar la poderosa perspectiva vacía que se establece entre el mar y el paseo, que diseña la frontera entre ciudad y playa. Cualquier elemento dispuesto perpendicularmente a esta perspectiva será la negación de lo que el paisaje reclama: nitidez e integridad de la Playa de la Concha-Compostela. No puede existir ninguna interrupción en la continuidad del horizonte costero. La resolución tiene que ser decidida y ordenadora; acompañar el caminar del hombre siempre paralelo al borde del mar, de la playa y del paseo.

La arquitectura no puede sustituir la espontaneidad, la imprevisibilidad y la voluntad de los usuarios. Color, forma y movimiento serán aportados por las almas que disfrutarán del recinto. ¿Serán los hombres tan tristes para que tenga que ser la arquitectura la que aporte todos los estímulos, la animación y la dinámica de la ciudad? ¿O debemos proponer escenarios sin manual de instrucciones?

La piscina es producto de un acto racional. Tendrá que ser construida, mantenida y cubierta; todo ello bajo criterios de sostenibilidad. Como define el Ayuntamiento, deberá ser producto de una actitud inteligente, integradora, sostenible. En definitiva, deberá ser emblemática.

¿Cómo se resuelve una ecuación de múltiples incógnitas con un presupuesto tan restringido?

El conjunto de piscinas será una marca longitudinal que no interrumpe el paisaje. El diseño del recinto está exento de construcciones verticales y acompañará al paseante, a la arena, y al mar.

Cómo se diseña? Qué es una piscina, contenido, o contenedor?

La piscina ocupa el arenal. El arenal se somete al mar. Y el mar, qué es?

Agua.

Así es una piscina, agua, como el título de un libro de Andrea Camilleri, apenas eso mismo, La forma del agua. Tal como el mar, los ríos, los lagos son resultado del discurrir del agua sobre la topografía, así será la piscina sin borde entre sí y la tierra (la arena), un volumen de agua recortado en el arenal desprovisto de topografía.

Constructivamente no es posible! Entonces, ¿cómo se hace?

El contenedor deberá ser imperceptible. Deberá permanecer sumergido en el agua. La forma del agua diseñada por un vacío que separa los diferentes tanques, espacios y materiales. Un rasgo estrecho y sombrío define delicadamente el límite de cada tanque: un vaso de recreo para adultos, zona de hidromasaje y vaso de salpicadura para niños.

¿Y si el tanque no fuese un tanque? ¿Y si la piscina imitase al mar? ¿Y si entrásemos en el agua como nos adentramos en el mar, a través de una suave pendiente? ¿Y si el fondo fuese la dócil topografía de un lago…?

Así será el pavimento de las piscinas. Desciende y asciende lentamente hasta convertirse en una finísima lámina de agua al encontrar la explanada fija en hormigón en cada extremo.

Entendemos que la mayor parte de las personas a las que les gusta la playa prefieren la arena para ponerse al sol. No obstante, entendemos también que este no es un hecho inefable y que, por consiguiente, la arena no debe ser una incomodidad en el cuerpo de quien prefiere permanecer libre de ella. Al final, la piscina es una artificialidad que no convive bien con la presencia de arena en el fondo.

Proponemos una explanada móvil en estructura metálica revestida con un material basado en el más sofisticado conocimiento holístico, mezclando tradición, innovación, sostenibilidad, resistencia y comodidad: el CORKING. El corking es un compuesto aplicado como una argamasa, a base de corcho 100% natural, exento de toxinas, microplásticos o agentes cancerígenos, muy confortable y que no se calienta bajo el sol, como al contrario ocurre con los materiales a base de goma concebidos para los pavimentos de recreo. Por otro lado, estas explanadas o plataformas móviles tienen la función de recubrir la piscina durante los meses de invierno, por las noches, protegiendo el agua y la estructura de actos vandálicos.

Con un sistema de apertura en sentidos opuestos, norte y sur, las cubiertas/explanadas, al fin del día se recogen al centro y cierran los tanques, transformándose en un palco – una plataforma urbana con múltiples posibilidades de utilización para los ciudadanos a los que les gusta frecuentar o permanecer en la playa bajo la luz de la luna.

La estructura está constituida por un perímetro tubular y por una secuencia de rastreles tubulares cerrados entre sí por perfiles de chapa grecada y finamente revestidas con 6 cm de aglomerado de corcho. En todo el perímetro una chapa de acero soporta las ruedas y la cremallera que se deslizan en el interior de la ranura longitudinal donde se realiza el drenaje del agua.

Con un metro más de movimiento de apertura, en sentido opuesto al de los tanques, la estructura descubre el acceso a cada una de las salas técnicas de las piscinas. Estas salas acogen los tanques de compensación, sistema de filtros, sistema de adición química y electrobombas, además del motor de accionamiento de las propias cubiertas.

En el margen poniente de las piscinas, un paseo de pies secos y limpios acompaña toda la extensión de la intervención. El paseo de hormigón coloreado (color ocre, como la arena) es recortado por dos duchas que permiten el aseo de las personas usuarias tanto a la entrada como a la salida de las piscinas.

En el lado opuesto, a naciente, un lavapiés continuo disminuye la presencia de arena en el interior de las piscinas y refresca los sentidos de los más tímidos con el agua.

Un poco más a naciente, de espaldas al paseo, a la espera de que se sienten a contemplar el mar y a controlar la agitación en las piscinas, un banco de hormigón corrido paralelo a ellas proporciona un lugar de reposo a las personas y subraya el sentido de la propuesta.

Entre el banco y el paseo, en sentido naciente, una fila de Pinus Pinea proporciona un sombreamiento natural a las personas usuarias. Sus troncos en perspectiva crean una cortina y protegen a los usuarios de la piscina de una vista total e indiscreta por parte de los usuarios del paseo. No obstante, no impiden la vista al horizonte a los caminantes que pasan o a las personas que habitan las casas frente al mar.” Texto: Jose Carlos Nunes de Oliveira.

PROYECTO AQUAVAI

Autores

AM2 ARQUITECTOS - NOARQ

Cliente

Ayuntamiento de Vilagarcía de Arousa

Fecha del proyecto

Noviembre 2020

Localización

Vilagarcía de Arousa (España)

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